Entradas

Mostrando entradas de enero, 2019

El caminante.

Recogí las llaves de casa de la encimera de la entrada, y me dispuse a salir. Observé el resto de la vivienda y lo encontré todo en orden, el televisor apagado tanto como el pc y cualquier otra luz que hubiera por allí. Abrí la puerta de casa, y salí de mi hogar al descansillo de la entrada. Cerré la puerta de casa de un fuerte portazo sin querer.
-Vaya se me escapó la puerta, espero que los vecinos no se enfaden -pensé.
Me di la media vuelta, introduje la llave en el cerrojo de la puerta y le di al cerrojo las tres vueltas correspondientes quedando la puerta bien cerrada. Saqué la llave del cerrojo, bajé las siete escaleras al siguiente descansillo dónde está el ascensor, pulsé el botón de llamada del ascensor. Las llaves las guardé en el bolso que llevo en bandolera en el bolsillo correspondiente, siempre llevo cada cosa en su sitio. El móvil con las gafas y el cargador en un bolsillo, la cartera y el monedero en otro y las llaves solas en otro bolsillo para poder cogerlas bien cuando…

Soñar.

Imagen
Soñar. Todos soñamos desvelados, todos soñamos adormilados.
Soñar despierto es utopía; soñar dormido es fantasía.
Evocar un sueño ya soñado es volver a soñar lo soñado.
No recordar un sueño es olvidar el ensueño.
Pesadillas, residuales, curativos, premonitorios.
Son confusos, singulares, obtusos, irregulares.
Recuerdos, percepciones, anhelos, excitaciones.
Calmamos la mente, las ideas ordenamos. De la parte consciente la memoria refrescamos.
Soñamos de noche y soñamos de día, pero yo lo que sueño es tener tu compañía.

Con urgencia.

Imagen
-BIP, BIP, BIP, BIP, BIP, BIP, …
Antonio se despertó sobresaltado y totalmente desorientado, se encontraba durmiendo plácidamente. Veía sin ver toda una orgía de colores que se derramaba por la habitación y por todo el apartamento, y ese estruendoso ruido que no sabía de donde venía.
-BIP, BIP, BIP, BIP, BIP, BIP, … -siguió sonando.
Se levantó de la cama aturdido poniendo los dos pies en el suelo. Se puso a andar descalzo sin saber muy bien a donde iba, continuaba desorientado. El píe izquierdo tropezó con la mesilla de la cama haciéndose un leve daño en los dedos
-Ay, ay, ay, … -se quejó casi cayéndose de bruces al suelo.
Al final se acabó de despejar centrándose donde se encontraba.
-BIP, BIP, BIP, BIP, BIP, BIP, BIP, … -seguía sonando la alarma ensordecedoramente.
-¡La mierda de la alarma del trabajo! ¡Joder! -gritó Antonio mientras se agarraba el pie golpeado a la pata coja.
Se dirigió hacia la otra habitación cojeando levemente, y sin tardanza puso la mano en la mesa de la consola de con…

La hoja en blanco.

Imagen
La hoja en blanco es el peor inicio. Para serte franco un difícil servicio.
El mayor terror de cualquier autor, el mayor horror para cualquier escritor.
¿Qué escribir? ¿Qué versar? ¿Qué decir? ¿Qué pensar?
¿Cómo titular? ¿Cómo concebir? ¿Cómo acabar? ¿Cómo convertir?
Siempre llega la inspiración cuándo menos lo esperas, pero la grave cuestión es que trabajando estuvieras.
De noche o de día, en casa o en la calle, literatura o poesía, allá dónde halle.
Computador, lapicero, borrador, papelero.
Cuaderno, blog, bitácora, bloc.
Te cuento un secreto que yo ya lo conozco. Te lo digo en concreto, ¡vivir! Lo reconozco.
Pero da igual lo que uses, y tenlo siempre presente que busques lo que busques lo encontrarás en tu mente.

Contrabando.

Imagen
Con el miedo en el cuerpo Sonia se fue vistiendo con su equipamiento deportivo para salir a hacer sus ejercicios de carrera diarios. Se uniformó con una malla negra ajustada, zapatillas blancas y rojas último modelo con suela antideslizante, calcetines altos deportivos blancos hasta las rodillas, peto rojo transpirable que le cubría el torso y los brazos para acabar con una sudadera negra impermeable de cuello alto con gorro. Estaba perfectamente equipada para iniciar su entrenamiento. Sonia salió de su habitación temblando dirigiéndose a la sala. Allí estaba su marido, Antonio, y sus dos hijos, Lorena y Javier. Antonio se encontraba sentado en la butaca muy nervioso fumando compulsivamente. Los niños ajenos a lo que ocurría con sus padres estaban con sus juguetes alternando sus juegos y la televisión. Antonio tenia la cara asustada con los ojos abiertos de par en par.
-¿Lo llevas todo? -preguntó Antonio angustiado-. Déjame ver que no se te olvide nada.
Antonio poniéndose de pies lo com…