La talla 47.

Calzado deportivo y chanclas.
Parece mentira pero muchas veces cuándo encuentro rebajas de calzado me tengo que morder la lengua, ¿por qué? Porque calzar el número de pie que calzo es un auténtico problema, la talla que gasto es la 46 o 47 (de la 12 a la 13,5 en talla US) dependiendo de la horma del zapato del fabricante que esa es otra. Lo primero que hago al entrar en una zapatería es preguntar si tienen algo de mi talla y la respuesta en el 90% de los casos es siempre la misma ¡No! Muchos de vosotros me podéis aconsejar  que lo encargue por Internet pero estamos hablando de calzado, algo que se tiene que probar insitu porque cómo lo que te manden no te sirva ya te estás metiendo en líos muy farragosos de devoluciones y demás a parte que a mi no me gusta comprar por Internet, soy de la vieja escuela ir a la tienda correspondiente y comprar lo que me guste … o pueda.

Comprar lo que me apetece o ir a la moda es algo que no consigo nunca. Al problema de la talla hay que unirle el problema que quizás lo que tengan de esa talla no sea lo que quiera y en mi caso tengo que tragar con carros y carretas y llevarme lo que encuentro por no hablar del precio que uno no está para grandes gastos. Siempre pensé que a medida que las nuevas generaciones fueran creciendo en estatura irán creciendo en el pie, pues no, estaba muy equivocado. Por lo visto si mides un metro noventa centímetros puedes tener un 40 de pie o 7 en medida US. Siempre he sido de pie grande, cuándo alcancé los 14 años calzaba un 44 de la época, por suerte los pies me pararon de crecer. El problema que tuve a posteriori fue que cambiaron las hormas y las tallas fueron en aumento, de la 44 pasó a la 45 y ahora a la 46 o 47. La edad también es un hándicap, el pie se ensancha lo que también afecta al tamaño del calzado, zapato, zapatilla, chancleta, playera o lo que sea.

Para mi comprar ropa se convierte en un auténtico calvario, voy a un gimnasio y los patrones no están hechos para gente como yo. Si observáis generalmente los culturistas o las personas anchas de gimnasio suelen ir con ropa desalineada o de sport, no es que sean pobres o pasen de vestir bien, es que no se fabrica ropa para ese segmento de la población. Cuándo encuentras algo suele ser estrecho de hombros y ancho de barriga, es ropa para otra clase de morfología masculina no para nosotros. Acertar con la ropa es complicado porque se tiene que unir la comodidad a la hora de su uso y no llamar demasiado la atención por la calle con modelos extraños o colores llamativos. Por no hablar de hombres que superan ciertas estaturas, esos si que lo tienen difícil, si eres persona adinerada podrás encargarlo pero como no lo seas lo vas a pasar mal. No me olvido de las mujeres, soy persona empática, lo tienen más difícil y jodido que los hombres que también es algo que no logro entender, por qué se fabrica lo que se fabrica si en la calle te encuentras lo que te encuentras. ¡Ay va! Creo qué estaba hablando de mi … en fin que divago y me pierdo.

Continuo … Cómo siempre algo ocurre para que escriba y lo que he comentado me a vuelto a suceder. Entré en una tienda de ropa deportiva, marca mundialmente conocida que no voy a mencionar por no hacer publicidad gratuita, por curiosidad más que nada y lo primero que me fijé fue en el calzado. Como podéis entender es lo que más me apremia porque pantalones o camisetas se que voy a encontrar en cualquier parte. Pues me encontré con el problema que os comenté en lineas anteriores, ¡la maldita talla! Tenían zapatillas en oferta de distintos modelos y empresas y tuve que mirar caja por caja la talla, 43, 44, 42, 45, 44, 42 …(por cierto, ahora las cajas llevan las tallas americanas, inglesas y en centímetros, que cosas) y así con todas las ofertas hasta que me acerqué a un expositor y vi una caja que ponía ¡46! No me lo pensé dos veces, cogí la caja saqué las zapatillas y las probé. Mas bien me calcé la zapatilla izquierda porque tengo el pie izquierdo un poco más grande que el derecho, me servían y sin pensármelo dos veces las compré. Cómo he comentado líneas arriba el modelo era lo de menos, no son muy llamativas ni “feas” y para su uso me viene que ni pintado. 

Con todo esto llego a una reflexión muy particular, lo que se denomina como moda creo que no es más que una máquina para sacarnos los cuartos apostando a caballo ganador hacia el segmento más amplio de la población porque fabricando lo que fabrican lo único que logran es dejar fuera a otros segmentos de la población, hombres como mujeres que necesitamos otras medidas, tallas grandes. Es un gran negocio basado en un gran engaño … pero eso es otra historia que aquí no voy a tocar.

Un saludo a todos y hasta la siguiente, no solo de poemas vive Manu.