Karoshi.

Vivamos con más calma.

Siempre he comentado desde estas líneas que sigo los consejos, ejemplos, de personas que llevan más tiempo que yo en esto del mundo de la escritura. Evidentemente siempre hay que buscar referencias y saber por dónde anda cada uno. Consejos los hay de todos los tipos principalmente los clásicos, mucha lectura, mucha escritura, cuida la ortografía y la sintaxis, repasa lo escrito; incluso consejos del tipo, haz deporte, sigue una dieta sana … vamos el típico mens sana in corpore sano … pero hay algo de lo que no nos dicen cuando estas personas hablan cuando las entrevistan: EL DESCANSO. Si, así lo escribo con letras mayúsculas. EL DESCANSO quizá sea lo más importante que una persona puede hacer en cualquier clase de trabajo, no solo descansar sino desconectar. No es que sea importante es totalmente necesario y no sé si por las épocas tan extrañas que vivimos o por querer dar una imagen de trabajo continuo siempre se lo saltan, parece que tienen miedo del que dirán y es algo muy importante en la vida diaria del escritor o de cualquier otra clase de trabajador.

Todo empezó desde el mes de Septiembre de este año 2.018, comencé a tener falta de concentración, desgana, apatía … a pesar de las advertencias del organismo no quise darme cuenta y seguí a tope en el trabajo. Naturalmente lo que no mejora empeora y quise empezar con la novela, me costaba escribir, no entendía lo que escribía, los repasos eran eternos y empecé con ciertos dolores de cabeza a lo que hay que añadir la vida personal que tiene cada uno, en mi caso es lo qué es y eso también pesa. Quise continuar y notaba que la cabeza me pesaba cada vez más, o mejor dicho la mente, aparece la irritabilidad, las molestias por todo, el cabreo por cualquier tontería, más síntomas, … pero seguía sin escuchar a mi organismo. Hasta que se acumulan las situaciones en un solo día … cabreo monumental en casa y aparecen los peores síntomas posibles  … vértigos, mareos, cosquilleo, punzadas de ansiedad y malestar general. Paro porque no me queda otra y decido reflexionar lo que me ocurre. Pienso en todo y me tomo una semana de descanso forzosa, tiempo de sobra para analizar como he llegado hasta aquí y el por qué.

¿Qué me pasó? Fácil, exceso de trabajo. Desde que comencé a publicar blogs he estado haciendo publicaciones todos los días desde octubre del 2.015, tres años, todos los días publicando y haciendo distintas clases de publicaciones, astronomía, ensayos, novelas, poesía. No me he tomado ni el más mínimo día de descanso, así como lo estáis leyendo, además he de añadir cada mes el compartir en distintas redes sociales con sus grupos, colecciones, perfiles y demás. Por cada publicación de astronomía estoy compartiendo en aproximadamente cincuenta grupos en total, estoy como treinta minutos compartiendo. He aumentado mucho la cantidad de trabajo que hago, demasiado, y está claro que uno no da a basto, no se puede estar trabajando las publicaciones para luego compartirlas todos los días, tengo que tener una medida más adecuada de lo que hago y replantearme el trabajo. Es una decisión que creo que todo el mundo llega a tomar cuando alcanza este nivel de trabajo. Así que lo qué voy a hacer es de los cuatro blogs que tengo los voy a reducirlos a dos, tener dos blogs parados y sin compartir creo que no aporta nada, no voy a perder las publicaciones simplemente mantendré los dos principales el de astronomía y el personal que absorberán mediante etiquetas las entradas de los otros dos. El blog personal tendrá una etiqueta de relatos al que iré añadiendo las entradas del blog de relatos una a una hasta la última despareciendo este último y el de astronomía añadiré la etiqueta de astrofotografía al que le iré añadiendo entrada a entrada hasta la última desapareciendo el blog de astrofotografía. El blog de astronomía en inglés lo dejo aparcado sine die no lo voy a borrar, dudas con G+ y su futuro, era más trabajo para tan poco aporte. Menos trabajo y más concentración o él que mucho abarca poco aprieta. Seguiré estudiando como reducir el trabajo sin que afecte a mi rendimiento, llamémosle optimización.

Otra cosa que he hecho ya es quitarme las redes sociales de mi smartphone solo he dejado las apps de mensajería, eso no me importa tener, hay que estar conectado con el mundo. Seguido me he empezado a quitar de ciertas comunidades tanto en Facebook como en G +, aunque esta última no sé cuanto durará, y por supuesto y para acabar me tomaré mis días libres que consistirá en no tocar el ordenador absolutamente para nada, domingos, festivos y días de guardar. Por cierto, una cosa de la que me he dado cuenta es que estar con un smartphone punteando publicaciones acumula más cansancio a la cabeza y no aporta lo más mínimo en nada. Cuando voy al baño a hacer mis necesidades llevo un periódico, a la vieja usanza, y cuando estoy en un bar no toco el smartphone para nada bueno sí para poner música aunque esto también llega a aburrir.

El problema que tenemos con las nuevas tecnologías es que no nos damos cuenta que el cerebro es como un músculo que no solo necesita alimentación sino que también necesita descanso y al final con tanto aparato electrónico lo que haces no es más que acumular tiempo y cansancio a parte que es bastante más cansado mirar a una pantalla que leer un libro. Un libro no son más que líneas negras en un fondo blanco mientras que una pantalla tiene cantidad de elementos, a saber, barra de tareas, sin fin de publicaciones que tienes que analizar de un vistazo, iconos de todo tipo, imágenes … en fin que calculo que esto cansa unas cuatro o cinco veces más que leer un simple libro. Hay que añadir que mi vida personal me la he de tomar con más clama de lo que hasta hora me lo tomo, le edad también pesa y el cuidador se tiene que cuidar porque como caiga el cuidador ¿quién se hace cargo de los enfermos?

Ya he empezado con mis días de descanso y me he encontrado con el problema de que ¡no sabía que hacer! Lo iré tomando con calma poco a poco y encontraré cómo poder ocuparme de esos días sin aburrirme demasiado, creo que me he pasado demasiado, la lección ha sido dura pero he aprendido. Nadie me ha hablado de esto así que yo os lo cuento para la persona que quiera escuchar.

Karoshi: 
Muertes en Japón por exceso de trabajo. Esta palabra de origen japonés se compone por tres kanjis: Ka, que significa exceso, rô, que significa trabajo, y shi, que refiere a muerte; es traducida al español como 'muerte por exceso de trabajo', y se usa comúnmente para retratar una realidad laboral en Japón que ha sido reconocida por su Ministerio de Salud desde 1987. Sin embargo su aceptación legal, al igual que el de la depresión, supusieron un largo camino.

Os paso algunos enlaces de este problema laboral:

Tomad todos nota de este asunto, parece que no pero es bastante serio. Un saludo a todos y hasta la siguiente.

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