Aprovechar las oportunidades.

El tranvía de Bilbao.
Uno a medida que trabaja se va haciendo una especie de planificación pensando o creyendo qué es lo que te vas a encontrar por el camino. Por experiencia me doy cuenta qué lo que te vas encontrando por el camino nada tiene que ver con el plan inicial. No es improvisación, simplemente este camino que emprendí hará un par de años me lleva por lugares inverosímiles que uno no espera, aparecen oportunidades y tienes que aprovecharlas. No tengo ninguna referencia válida ni nadie a quién consultar, me encuentro en un auténtico desierto sin saber hacía dónde tengo que encaminar mis pasos. Desde que empecé mi trabajo lo realizo bajo el método del ensayo y del error, publico algo y espero las críticas y las visitas, no tengo manera de saber de antemano si lo que realizo va a gustar o no a parte que también influye otra clase de factores como la época del año, horarios, culturas, inclinaciones política y sociales, modas y demás haciendo de esto una auténtica cábala que no sabes por dónde cogerlo.

Una de las cuestiones de esta entrada son la oportunidades, siempre aparecen solo tienes que estar preparado para ello. Por poner un ejemplo es como la inspiración siempre llega lo que ocurre es que te tiene que coger trabajado, Picasso dixit. Todos nos preparamos en la vida para algo, trabajo, familia, relaciones, el problema está en que no todo sale según nuestro plan preestablecido. Prepararse es como tener arreglado un equipaje para montarnos en un tren que quizás nunca llegue, las circunstancias de que no pase ese tren pueden ser muy variadas y las circunstancias de que incluso llegado ese tren no podamos cogerlo también. Cuantas veces hemos oído a alguien decir: <<Si esto me habría pasado hace años …>>. Las circunstancias de la vida de una persona son muy complejas, como puede ser la mía, y no es cuestión de juzgar nada a nadie.

Todo esto viene porque tenía idea de poner publicidad a alguno de mis blogs, puedo poner publicidad a este blog o al de astronomía pero como tengo imágenes que no son mías creo que puedo tener algún problema con alguien, no soy abogado, no tengo ganas de llevarme sustos. El caso es que tenía intención de ponerlo en mi blog de relatos pero … la oportunidad llegó con mi blog de astrofotografía, San Google + decidió por mi, y aprovechando que el Nervión pasa por Bilbao me puse manos a la obra y ahí estoy luciendo publicidad, si en el de relatos de ficción me dan la oportunidad también lo haré. El otro asunto es que en Facebook me encontré un grupo totalmente descabezado, sin administradores y sin moderadores, cuando esto ocurre Facebook te da la opción de cogerlo, ¡y así lo hice! Naturalmente coloqué una publicación contando mi actitud, no ha habido quejas por el momento. Ahora tengo otro grupo de astronomía, ya voy invitando al personal poco a poco.

Todo esto me lleva a una reflexión, quizás todos estemos haciendo trabajos o llevando una vida que queremos que nos lleve a ese lugar al que por circunstancias personales del tipo que sea queremos llegar, no lo critico a mi también me pasa. Esperamos un tren en una estación que quizás nunca llegue o incluso puede que no se detenga sin darnos cuenta que estamos dejando pasar otra clase de trenes, o puede que estemos en la estación equivocada o en el andén equivocado. Una cosa si que tengo claro, hay que estar preparado porque de lo contrario el tren siempre pasa de largo, no espera, lo sé por una amarga experiencia que me aconteció hace ya diez años. Puede ser frustrante preparase en vano, ya que ese tren puede que nunca pase pero me he dado cuenta que circulan otros trenes tan rápidos, cómodos y modernos como los que pretendemos coger y que aunque nadie lo entienda debemos subir a ellos, la oportunidad la pintan calva dice el dicho. Además no hay una parada final e incluso con una combinación de trenes y estaciones puede que lleguemos al destino añorado por nosotros, Dios escribe con renglones torcidos. Estar siempre preparados y atentos la oportunidad puede llegar en cualquier momento, y si no llega no desesperéis hay otras estaciones y otros trenes.

Os espero en la próxima estación, mi tren siempre os espera. Saludos y hasta la siguiente, ¡pasajeros al tren!