Errores, autocrítica, y perdón.

A lo largo de una vida cometemos errores o tomamos decisiones incorrectas, cada uno que elija el término que quiera, que luego nos condenan a lo que hacemos el resto de los años perdiendo esa línea vital que nos hace diferentes y únicos. No creo haberos hablado de mis épocas de estudiante demasiado a fondo ya que necesitaba cierta claridad de ideas, el trabajar en lo que hago ahora me ha turbado demasiado ya que no tiene absolutamente nada que ver con lo que hacía anteriormente, no me esperaba para nada toda esta catarata de creatividad y tengo que aprender a controlarlo. Tampoco vivo en un país dónde se valoré todo esto y mi entorno más cercano, familia y amigos, les importa muy poco todo esto que estoy haciendo. Absolutamente nadie de los que me rodea me pregunta sobre astronomía, poesía o novelas, les da igual. Me siento bastante solo y triste.

Empecemos … siempre he sido un buen estudiante nunca de matrícula de honor y sobresaliente aún así siempre he estado en el pelotón de cabeza pero ese no era el problema, el problema venia por la diferencia de comportamiento de mis compañeros respecto a mi. No he sufrido bullying, o por lo menos lo ocurre hoy en día con los chavales, pero siempre me hacían la vida imposible, era el raro, el tonto, el solitario … más o menos como hasta ahora y me guste o no siempre me veía desplazado de ellos, naturalmente era demasiado niño para entenderme a mi mismo y comprenderme a parte que el entorno que tengo, familia, amigos y sociedad tampoco ayuda ni antes ni ahora. No me han quedado contactos de nadie de aquellas épocas de vez en cuando me entero por otras fuentes de como se encuentran pero nada más.

Cuándo pasé de la EGB, Educación General Básica, al instituto me sucedió algo curioso, era el único de la escuela que estaba en esa aula, me quedé solo, lo que a partir de entonces me sucedería bastantes veces. Por aquel entonces eramos como nueve aulas de primero de BUP y mientras mis antiguos compañeros se distribuían por las demás clases yo me quedé solo con otros treinta compañeros que no conocía, no era algo ni malo ni bueno pero pensándolo bien ahora no fue la primera vez ni la última que me iba a ocurrir eso como he comentado anteriormente. Durante este año descubrí que era un zote para el dibujo técnico y que tenía buen oído para la música y las partituras, el año siguiente tenía que elegir entre estas dos asignaturas e informática y elegí esta última. Meses después de iniciado el curso me arrepentí de ello porque menos informática era cualquier otra cosa y es algo en lo que todavía pienso. Para los dos años posteriores elegí ciencias puras, matemática, física, biología y química, tenía otras asignaturas obligatorias como religión o deporte … sí, por aquellos años la religión era asignatura obligatoria. Desde el punto de vista de estudiante no hubo en el bachiller ningún problema aunque la cuadrilla en la que estuve con el paso del tiempo me he dado cuenta que no era la adecuada. Años después los acabé abandonado y me quedé solo hasta hoy, no sé nada de ninguno de aquellos pero la verdad poco me importa.

Y llego a uno de esos momentos en los que una decisión me hizo hacer y dirigirme por sitios y lugares que no me correspondían. Fue en COU, Centro de orientación Universitario el último curso antes de entrar en la Universidad, no me adapté todo lo bien que pude y me costó sacarlo. Suspensos, suficientes, bienes y … la guinda del pastel … lo extraño de todo esto … en la asignatura de física la nota final fue … sobresaliente … sí, así como estáis leyendo en todas las evaluaciones y en la nota final. Lo entendía todo como una esponja, los exámenes que realizaba eran un ejemplo para mis compañeros, incluso la profesora cuando llegaba el momento de repasar los exámenes me hacía salir al encerado y yo solito en la pizarra explicaba a mis compañeros la solución a todos los problemas. ¿Qué dónde está el fallo? La carrera que elegí después fue … matemáticas o ciencias puras no la carrera de física. En fin, no acabé la carrera solo hice el primer año y lo dejé, por aquel entonces tenía el servicio militar obligatorio y me dispuse a hacer la mili, tiempo después pensé ¿por qué no objeté? Me habría librado de algo que no me aportó demasiado y la vida la habría enfocado de distinta manera.

Esta claro que si he tenido un error clamoroso aunque no el más grave, eso lo explicaré más adelante, fue elegir la carrera equivocada aunque de esto último me daría cuenta años después, no es complicado adivinar cuándo. Me dispuse a trabajar y el Vía Crucis que tuve que soportar fue bastante grande. No estaba contento en ningún sitio, me costaba adaptarme a los trabajos una barbaridad y a los “jefes” también, es lo que tiene tener una mente analítica si no me convences de lo que hay que hacer no lo hago bien. Aprendí otras cosas nunca se pierde el tiempo, sé lo qué es madrugar a las cuatro de la mañana para ir a trabajar a sitios que no quisieras estar, sé lo qué es estar con contrato eventual, parcial, a tiempo completo, por ETT, conoces buenos compañeros otros auténticos hijos de p@#&, en fin que también ha sido una buena escuela aunque no la perfecta. El último empleo que tuve por cuenta ajena fue el mejor de todos y pasó lo que pasó. Lo que siempre recordaré es que hubo un comentario común en todos los trabajos a los que iba y que por no querer escuchar a nadie no lo entendía: “Tú no deberías estar aquí”. Se repitió en distintos compañeros y en todos los trabajos y sinceramente me lo tomaba a mal, creía que me querían echar y los rebotes (enfados) que cogía eran bastante grandes. Ahora desde la experiencia y los años lo he llegado a entender y aunque no me lean desde estas líneas les pido perdón y que gracias por ese consejo, tenían razón no era mi sitio, ni mi trabajo y si me apuras ni era yo mismo … así me fue hasta los cuarenta dando tumbos.

¿Qué me pasó a los cuarenta? Umm, creo que he escrito sobre ello pero lo sigo recalcando, fue un gran momento de cambio personal en mi vida, supongo que para encontrar el camino tienes que pasar por enormes crisis personales y yo la sufrí. Fue en el 2.008, por enésima vez me quedé sin trabajo. La crisis que partió por el eje a este país aunque todos lo quieran negar y así nos va me dejó sin empleo, a eso sumado la aparición de la rubia … de cuyo nombre no quiero acordarme … y que me dejó para los restos, echar un vistazo a mis poemas hablo de ello. Como resultado de todo esto acabé en el 2.009 en el psiquiatra del que no lo abandonaría hasta el 2.012, a día de hoy estoy totalmente recuperado aunque las cicatrices perduran. Poco tiempo después entré en redes sociales, la primera fue Google+, empezando mi andadura profesional hasta el día de hoy descubriéndome a mi mismo cada día un poco más. He escrito a groso modo los errores más bastos que he cometido, no entro en detalles de otras cosas que he hecho y que también suman pero hacerlo sería alargarme demasiado quizás con el tiempo escriba alguna anécdota pero también me tengo que acordar, la memoria es muy traicionera.

Ahora llego a la tan mal vista autocrítica, la capacidad que tenemos de analizar nuestros actos y trabajos, ¿cuál ha sido mi más grande error? Creo saberlo y no ha sido precisamente esta ida y venida en mi vida es algo tan sencillo como no escuchar a los demás y sobre todo y por encima de esto último no escucharme a mi mismo. Lo que estoy haciendo ahora es lo que debería haber hecho años anteriores pero por estar a otras cosas no me he querido enterar, las elecciones en mis estudios son un ejemplo. Me he dejado llevar por mi entorno confundiendo el camino durante muchos años, no he escuchado a los demás los simples consejos que me daban y lo que es peor no me he escuchado a mi mismo, reitero, y creo que esa es la lección más dura que he recibido estos últimos años, el saber que uno mismo tenia las respuestas a casi todo y por no aceptarme a mi mismo he estado dando tumbos por ahí. Ahora tengo profesiones que hace cinco años no podía ni imaginar, lo que no tenía antes de los cuarenta ya que esa es otra, trabajaba en lo que saliese sin pensar en las consecuencias por eso me gusta estar tan centrado en todo lo que hago, despistarse significa salir de la línea trazada y creerme volver después resulta muy duro y difícil. Creo que el paso más grande que he dado estos últimos años es darme cuenta de quién soy en realidad y qué es para lo que sirvo, aceptarme a mi mismo y tomarme en serio, pensar que esto ya no tiene vuelta atrás que algún día publicaré en alguna revista científica de renombre, que algún día publicaré mis novelas y poemas y que algún día trabajaré para la NASA, ESA y me reencontraré con la rubia … soñar es gratis ¿no?

Todavía me queda alguna que otra cuenta pendiente conmigo mismo, una de ellas es hacer la carrera de física, me siento capacitado pero necesito tiempo porque evidentemente se necesita estudiar y tal y como lo tengo todo planteado necesitaría días de cuarenta y ocho horas así que esperaré la oportunidad. Pienso que ya he cruzado esas líneas invisibles que hacen a uno ser lo que es aunque se que hay seguidores que ya me ven así desde hace tiempo pero hay que tener en cuenta que mi “otra vida” pesa mucho todavía, no me he dedicado a esto toda mi vida aunque ojalá hubiera sido así pero entramos en la pregunta maldita y que no me gusta lo más mínimo ¿y si … ? La respuesta merece otra entrada … ya veré.

Mientras escribía se me ha escapado alguna lágrima ya que recordar ciertos hechos te hacen sentir vivo y ver que es lo que no has hecho pudiéndolo hacer, sírvame este ensayo como catarsis personal y como punto final a un pasado que siempre estará ahí pero que ya nunca volverá para lo bueno y para lo malo.

Una saludo a todos de un astrónomo, escritor, poeta y ensayista hasta el final de mis días, hasta la siguiente entrada.